Filariosis: qué es y cómo afecta a nuestras mascotas

En verano hay que prestar tanta atención a nuestras mascotas como en otras épocas del año debido a las enfermedades que pueden contraer por parásitos. Hoy, desde Clínica Veterinaria El Cabo queremos centrarnos en filariosis, también conocida como gusano del corazón.

¿Qué es la filariosis?

Se trata de una enfermedad cardiovascular causada por un parásito llamado ‘Dirofilaria Immitis’, y que se transmite a través de los mosquitos. Actualmente, en nuestro país las zonas en las que más casos se registran son las del sur, además de las islas Canarias y Baleares.

La enfermedad aparece cuando un mosquito infectado pica a nuestra mascota e introduce en su organismo las larvas de este parásito. Dichas larvas se instalan dentro del pulmón y provocan inflamación de arterias, y, en algunos casos, el taponamiento y trombosis dentro de las mismas.

La enfermedad no tenía una gran presencia en España, pero es algo que está cambiando debido a varios factores, como:

  • El cambio climático, que permite que existan vectores de contagio del parásito, mosquitos, en zonas donde antes no había.
  • Los desplazamientos de mascotas entre áreas.
  • El desarrollo de zonas urbanas en lugares en los que ya existía este vector de contagio, favoreciendo, así, el aumento de los casos.

¿A qué animales afecta la filariosis?

Esto no es sólo algo que se reduzca a perros y gatos dado que hasta las personas podemos infectarnos. No obstante, las ya mencionadas, además de los hurones, son los que más la sufren.

Síntomas de la filariosis

Las distintas señales que podemos observar en caso de que esté contagiado serían:

  • Intolerancia al ejercicio o cansancio.
  • Tos leve.
  • Apatía.
  • Fatiga.
  • Problemas graves en el funcionamiento pulmonar y cardíaco (animales fuertemente infectados)
  • Pérdida de peso y la disminución del apetito (muy frecuentes en las fases más avanzadas de la enfermedad)

¿Qué hacer en caso de contagio?

Si nuestra mascota está infectada tendrá que enfrentarse a un tratamiento de varios meses de duración. Dicho tratamiento puede ser farmacológico para los casos leves o moderados, o quirúrgico en los estadios más avanzados de la infección. No suelen darse complicaciones pero, en caso de ocurrir, han de tratarse rápidamente para que la gravedad no sea mayor.

Una vez se haya curado, habrá que usar tratamientos preventivos para evitar que la situación vuelva a repetirse ya que podrían volver a infectarse si les pica otra vez un mosquito portador.

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